lunes, 3 de diciembre de 2018

Ser tu mismo (Parte 2)

Nuestra imposibilidad de ser auténticos, algunas veces ha sido condicionado por el entorno inmediato en el que vivimos, llámese país, ciudad, trabajo, asociación, escuela, comunidad, iglesia, etc.

En la ciudad en la cual crecí,  se utiliza el término "espantajopo"  para las personas que presumen de una forma exagerada y extravagante de lo que no tienen; pero aunque haya un porcentaje alto de estos sujetos, se podría decir que el gran común de los que aquí habitamos somos fanfarrones en menor o mayor medida, teniendo medios económicos, o sin tenerlos. Aunque bromeamos con ese estereotipo, muy pocos se han puesto a pensar detenidamente cual es su origen.  Es muy difícil comprender, para los que no viven en Colombia, pero somos un país que ha sido dividido por estratos económicos, inclusive formalmente en los recibos públicos y para liquidaciones de impuestos, y otros.  Esta división se extendió a nivel social, diferenciando a la gente en clases sociales altas, medias, o bajas.

Por absurdo que parece, esta forma de separación logró que las generaciones que nos precedieron educaban a sus hijos con ideas de ser personas de alta alcurnia, de tener cuidado con quien se relacionaban, en muchos casos pretendiendo una superioridad moral, ética, y educativa; aunque  esto último en gran medida cierto, por las facilidades que tiene,  este sector, para acceder a sistemas privados buenos de educación, y lastimosamente la educación pública, en nuestro país,  no ha sido de buena calidad, aunque esté mejorando. Por este motivo, a los denominados individuos que viven en estratos económicos bajos, se les dificulta progresar y ascender en los trabajos, pertenecer a ciertas asociaciones, y esto hace que muchos busquen ser aceptados, pretendiendo ser lo que no son, con el afán de progresar a nivel económico y social. Debido a  un condicionamiento externo necesitan aprobación, sentir que pertenecen, aunque para ello dejen de ser ellos mismos, y tengan que apartar, en algunos casos, a la familia y amigos, porque los acompaña la vergüenza de su condición económica, y social

Aunque se creería que es aislado, realmente involucra a todas las clases sociales por igual, pues cada generación siempre ha buscado ser más abundante que la que la anterior. Y es así como muchas familias educaban a sus hijos para superarse, aunque para esto tuviera que aprobar con quien se podían relacionar, y emparejar. Son muchos los prejuicios  que como sociedad hemos tenido. Ha sido hasta mi generación, tal vez, cuando empezamos a no creernos estas distinciones; y afortunadamente nuestros hijos,  en una gran mayoría,  no adoptan esos juicios arraigados.  Pero lo cierto, es que la presunción, en alguna medida, habita en gran parte de la población; esa falta de autoestima, esa necesidad de no ser rechazados nos lleva a perder  transparencia, a no ser auténticos.

Cuan absurdo suena todo esto, pero que valiosa experiencia para los individuos que eligieron inconscientemente transformar sus necesidades de aprobación, encaminándose a  la posibilidad de ser ellos mismos, y a valorar su libertad.  Con esa claridad y consciencia que el ser logra, al transitar este camino,  no le quedará más sino crear una realidad acorde  a su esencia de amor, sin que una comunidad le condicione a vivir su vida según sus lineamientos. Elegirá el camino del corazón, amándose a si mismo, y de este modo, por ley de atracción, no tendrá que vivir más experiencias de separación. Se dará cuenta de la ilusión que creó con sus juicios, las cuales proyectó externamente, y por medio de una sanación, en la que mira las cosas desde una perspectiva mas elevada, sin juzgarse, ni juzgar a otros, toma responsabilidad de lo que el mismo atrajo inconscientemente, para transformarlo, y agradece a todos los que participaron en la experiencia de dualidad, porque gracias a ello se reencontró con su verdadera esencia de amor, y su libertad.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Ser tu mismo

Hasta hace pocos años, como mujeres, casi sin darnos cuenta, desarrollamos una especie de personalidad falsa. Al cumplir con nuestro estereotipo, y dado a nuestra necesidad de aprobación, de algún modo se nos exigía, y aun es así en muchos círculos, no sólo ser amables, generosas, serviciales, y amorosas, sino también sacrificadas, anteponiendo siempre nuestros deseos a los de otros. Son muy pocas las mujeres que se atreven a salirse del molde, gracias a Dios cada vez más, debido al costo social alto que esto representa.  Por esto generalmente, nos costaba, y aún nos cuesta en muchos casos, mostrar nuestro lado masculino, y poco se nos veía ligadas a la acción, a la fuerza, a la toma de decisiones.

Del mismo modo, al hombre le cuesta, aunque menos a las nuevas generaciones, liberar su lado sensible, y amoroso, por la dificultad social de encajar si muestra esas facetas. Y es que cuando no cumples con las expectativas que tienen las personas sobre tu género, de alguna forma tienes que estar dispuesto a pagar el precio del rechazo, en algunos casos. Afortunadamente, y gracias a muchos pioneros que fueron capaces, en su  momento de romper estructuras,  y esquemas mentales, el camino se ha abierto para que el ser pueda integrar todos sus aspectos.

Sin embargo aun, especialmente en la mayoría de las generaciones mayores,  cualquier elección diferente a lo esperado para su estereotipo, les causa una sensación de culpa, y por lo tanto consideran que muchas opciones no son posibles, aunque su corazón les diga lo contrario. Y no sólo con respecto a decisiones que tienen que ver con el amor, sino también con el trabajo, el dinero, el género, la familia, las amistades, etc.  Para estas generaciones es muy difícil  no cumplir con lo que de ellos se espera. Y es que la presión es mucha,  y por lo tanto el nivel de competitividad también lo es.

Al estar comparándote: soy más flaco, o más gordo que fulanito; o más rico o más pobre que sutanito; estás dando paso a la separación y se  refleja un problema de autoestima; porque solo cuando te amas incondicionalmente como eres, no te juzgas en ningún aspecto,  podrás ejercer tu libre y verdadera personalidad,  no tendrás necesidad de aprobación, y por lo tanto no tendrás que compararte y crear división interna o externa.  Podrás amar a los otros pues aprecias cada individualidad, la valoras, y respetas el ejercicio de su libre albedrío, Comienzas a reconocer lo divino en ti y en los demás, empiezas a integrarte; y sin darte cuenta caminas hacia la unidad, y  te enamoras de la vida en toda su plenitud.

Con una energía tan alta de amor, no darás paso en tu mente a pensamientos negativos, y por lo tanto no atraerás circunstancias difíciles para ti o tu entorno. Tu frecuencia vibratoria te hará percibir todo de una manera muy diferente, y este cambio de visión solo te puede traer cambios positivos en tu destino, y un empoderamiento que te permitirá ir más allá de los límites que te impusiste, cuando las culpas no te permitían considerar todas las opciones.  El amor es la energía que nos sana, si seguimos en la energía de la culpa o la vergüenza, esto seguirá trayendo a nosotros circunstancias desafiantes, pero cuando eres capaz de traspasar la necesidad de aprobación, y darle paso al amor incondicional, no habrá límites.

Y que maravilloso será poder recibir a Dios, o la energía del Amor, sintiéndote merecedor de toda la gracia, y la belleza de su creación. Y que liberación será poder ser tu mismo.


jueves, 25 de octubre de 2018

Nada es Imposible

"Nada es Imposible": hemos escuchado ésta frase una y otra vez, sumergiéndonos de manera superficial e incrédula a su comprensión,  ya que al vivir en la polaridad,  todo puede ser muy confuso, a menos que pudiéramos ser capaces de trascender nuestro ego.

Nos pasamos haciendo elecciones, pero permitimos al ego, rechazar, y enjuiciar las opciones no elegidas, clasificándolas como buenas o malas.  Aunque de eso se trata la escuela de la vida, transitamos con los años a través de los opuestos,  si somos afortunados, y nos ponemos en el lugar de todo aquello que hemos juzgado,  y  con el tiempo, y la luz de la consciencia llegamos a descubrir que nada es bueno, ni malo, que sería bueno caminar en los zapatos del otros,de vez en cuando, para saber porque su contexto determinado lo llevó a elegir una cosa u otra. También nos daríamos cuenta lo difícil que podría llegar a ser optar por cualquier situación, si dejamos dominar al ego. A veces, nuestras opciones nos pueden generar culpa, vergüenza, dudas, rabia; y en este caso siempre nos inclinamos por aquella cuya carga negativa podamos tolerar mejor. Y de esta forma amigos, nos decidimos a ser infelices, porque generalmente la opción ganadora, tiene sus matices de sacrificio, de odio a uno mismo, por mas que no lo podamos reconocer.

Y nos preguntamos, ¿la vida no es para disfrutarla?  Mientras permitamos a nuestro ego salirse con la suya  viviremos en el drama, lejos de la alegría originaria del ser.  Pero, ¿si elegimos la otra opción no sería peor, estaría dominada por la culpa o la vergüenza o cualquier otra emoción negativa menos tolerable? ¿Por qué tener que escoger siempre entre blanco y negro,si también hay opciones de grises? Hay otras opciones, y una de estas sería  elegir lo que te hace feliz, sin emociones negativas. ¿Cómo podría ser esto, si el ser humano esta diseñado para transitar y confundirse en la dualidadY te respondo: Creo que el ser humano eligió vivir en dualidad, para en el camino reencontrarse con la unidad como salida a sus dramas, e ilusiones, y para esto hay que recuperar la voluntad.

Muchos entienden la voluntad, como el esfuerzo que hay que hacer para mantener todo bajo control, pero es todo lo opuesto, soltar el control y elegir con el corazón, reconociendo tu capacidad de elegir, y tu posibilidad de crear. Tener voluntad, no es un esfuerzo mental, es una apertura del corazón y a tu divinidad.  Sucede que nos negamos a escoger algo que queremos, porque no encaja en nuestros parámetros mentales, sociales aprendidos de nuestra cultura, y de las heridas que tenemos y que nos hacen creer que hay opciones que no son posibles,  Hoy te recuerdo, toda opción es posible, si recuperas tu voluntad, si reconoces que tus creencias y heridas le están dando vida a tu imposibilidad. Esta es una invitación a salirte del drama, ser consciente de tus creencias, y  heridas, salirte de la mente y abrir tu corazón.

Como un ejemplo de estos dramas que nos trae la polaridad, les puedo compartir que he vivido muy de cerca las creencias  de abandono y de abandonar; muchos espejos cercanos me mostraban lo difícil y devastador para muchos que puede ser el que alguien los abandone, algunos llegan a enterarse con el tiempo que quien le abandonó le está haciendo el favor de devolverlo a si mismo.  Pero nadie quiere transitar ninguno de estos caminos, al dejar a alguien crees ser el culpable de su infelicidad.  No te creas tanto, la felicidad solo la puede generar la misma persona, lo demás es su drama que debe sanar. Si sales de una relación con culpas o vergüenzas sociales, también podrías crear escenarios no muy buenos para ti, así que la salida con el tiempo, si tomaste este camino, es recuperar tu voluntad, amarte incondicionalmente, y agradecerte lo valiente que has sido, pues te has elegido a ti, pese a lo que puedan pensar los demás.

El abandonado tampoco quiere pasar por toda esa montaña rusa de emociones negativas, pero tiene la buena opción, a través de este proceso, de llegar a recuperase a si mismos, y su voluntad.  Además este contrato ya estaba predestinado para que sucediera así y ambas partes evolucionarán si así lo deciden en su libre albedrío, por lo tanto bendigan a quien les dio esa oportunidad.  Hoy en día puedo decirles que me siento muy feliz por varios amigos que han pasado y trascendido estos caminos, no porque hayan elegido una opción u otra, sino por el cambio de su energía, y me maravillo  por las personas en las que se han convertido, llenas de amor incondicional por si mismos, y por los otros.

Reconozco que mientras uno está en la ilusión estas decisiones serán difíciles. Muchas veces, por ejemplo, me sentí culpable, y castigándome inconscientemente por las relaciones que había terminado.  He tenido que ver también espejos que me muestran el sacrificio y dolor que ha sido para algunas personas elegir quedarse.  En dualidad las decisiones pueden ser difíciles. Hace algunos años juzgué  a los que no eran capaces de tomar la decisión de ser feliz, según mis conceptos, terminando una relación fallida, para luego darme cuenta que ninguna de las elecciones son un error. Sólo son opciones. Muchas personas tienen la herida inconsciente del abandono, y por esto difícilmente elegirán abandonar pese a su sacrificio enorme, pues han transitado ese camino de dolor y desesperación, y es algo que no se lo desean a nadie, tal vez tenga que ver con otras vidas, o del contexto social o familiar en el que se desenvuelven, y es su elección, y es perfecta. Primero hay que hacerse consciente de las heridas y sanarlas, del ego y aceptarlo, y acecharlo, y sobretodo seguir amándonos con todas nuestras contradicciones.


Hay otras escalas de grises, y algunos deciden quedarse en una relación,  teniendo otras al mismo tiempo, lo cual sería menos desafío si su pareja lo acepta, pues si es no es así, no es que le esté siendo infiel a su pareja, sino a si mismo(a), pues se está alejando de ser él (ella) mismo(a), puede que haga lo que quiere, pero mintiendo, significa que no se está amando incondicionalmente;  si estamos ocultando algo que somos ante los demás es que no nos estamos aceptando en algún nivel, luego es un reto, si nuestro ideal de vida es convertirnos en seres transparentes. Cuánto mejor sería poder ser uno mismo, y aunque sean pocas, que las personas que se queden a nuestro lado sea porque nos aman como somos, y al mismo tiempo reflejan nuestro amor propio. Si su pareja está de acuerdo no se estaría mintiendo sobre uno mismo, pero es muy probable que la elección sea basada en  el miedo a la pérdida,  al abandono, y este dolor  hace necesario  tener varios frentes, para no depender de una sola persona.  Puedes decir que cada uno (a) te da algo diferente que necesitas, pero la verdad es que solo al integrar esas carencias dentro de ti mismo(a) encontrarás el reflejo en otra persona de tu  completitud, de tu amor propio. La invitación sería a enfrentar los miedos, aceptarlos, y nutrirlos con amor incondicional a ti mismo, centrarte en ti, en tu presencia, y no en otros.

Sin embargo, todo ha sido perfecto, no importa lo que decidas, todo te ha llevado a comprender algo, y, en últimas,  te darás cuenta que  lo importante no es lo que elijas, sino la energía con la cual estás creando, y espero, para que no tengas un enorme reto, que hoy elijas que esa energía sea de amor a ti mismo,  que te honres, y no sientas culpa, vergüenza,  rabia,  miedo, o cualquier otra emoción que te quite la armonía, y de este modo tu creación no te mantenga en el drama, en la pesadez, en la lucha, en el esfuerzo,en la ilusión, sino en el amor incondicional, en la armonía del ser.

Una opción que te brinda esta armonía es que neutralices estas creencias que te generan desequilibrio; como en el caso de nuestro ejemplo sería neutralizar la creencia en el abandono; al darnos cuenta que estos juicios son una ilusión, que solo están en nuestra mente,  ya no se proyectarán en nuestro exterior en forma de situaciones desafiantes. Para equilibrar esta dualidad, o cualquier otra, hay que dar paso al amor incondicional, reconocer que estamos dándole vida a estos acontecimientos. y aun así amarnos incondicionalmente. Esta es  la opción para quien quiere trascender la polaridad y dirigirse a la unidad del ser. Salirse de la mente, y abrir el corazón.

El título de este tema es que no hay nada imposible, lo cierto es que lo descrito en los últimos párrafos son un ejemplo de los desafíos que a veces transitamos, en la dualidad, y nos hacen creer que hay opciones que no son elegibles; y hoy te digo, pero tu lo tendrás que comprobar, si así lo quieres, es que creo que todo es posible si no estás en el ego. Si como yo resuenas con la frase creer es crear, y como yo, a pesar de que estás seguro que es así, muchas veces no puedes entender porque  no puedes crear lo que quieres, hoy te puedo decir que la incoherencia está en el tamaño de nuestro ego, y la energía con la que creamos: acéptalo, ha sido útil, pero ahora, recupera tu poder, camina a la unidad. Todo es Posible.